
Tras la nacionalización de los ferrocarriles de capital extranjero a finales de los años ’40 el antiguo Central de Buenos Aires pasó a integrar el flamante «Ferrocarril Nacional General Urquiza» dando inicio a una profunda modernización que lo alejaría definitivamente de su modesto origen tranviario. Además de un conjunto de importantes obras (que incluía la construcción de una nueva y moderna terminal en Chacarita) el plan contemplaba la incorporación de nuevos trenes de mayor capacidad y mejores prestaciones. Con este fin se adquirieron tranvías de segunda mano a los Estados Unidos, vehículos que habían sido retirados del servicio pero por sus características resultaban notablemente modernos en comparación con los veteranos Brill incorporados por la Compañía Lacroze en la primera década del siglo.

Entre los diferentes modelos incorporados (que reseñamos brevemente en esta nota), en esta ocasión nos referiremos a los 28 vehículos construidos por las firma Brill y Saint Louis Car Co. en 1925 y 1928 conocidos como «Hollywood Car» en referencia la ciudad que sirvieron servicio durante su labor bajo la órbita de la Pacific Electric. Arribados a nuestro país en 1952 fueron remozados por talleres Lynch y, numerados 1732 a 1759 puestos a correr en formaciones de dos o tres coches entre Federico Lacroze, San Martin y Campo de Mayo, utilizando primero la línea aérea de contacto y posteriormente el tercer riel que se terminó de instalar hasta Kilómetro 18 (luego Ejército de los Andes) en 1955 y hasta Campo de Mayo en 1967.

Como en los casos de las otras series de tranvías, talleres Lynch tuvo a cargo algunas reformas para adaptarlos a las necesidades del servicio, y de este modo se abren puertas de paso entre coches en los frentes de los tranvías, se agregan fuelles, se relocaliza el puesto de conducción a la izquierda del frente del coche y se reubican también los faros principales, que quedan bajo el parabrisas izquierdo. En algunos vehículos se retiran los motores, troles y comandos convirtiéndose en remolques. Hacia 1964 la numeración de los coches pasó a ser 3732 a 3759 y poco tiempo después parte de la flota recibe la decoración normalizada para trenes eléctricos de FA en colores rojo, crema con una banda azul y techo plateado.

Un párrafo aparte merece el caso de los coches Nro. 3734 y 3758, que pasaron a integrar el departamento de vías y cables sufriendo modificaciones de importancia. Al primero sólo se le colocó una plataforma de madera sobre el techo, mientras que en el segundo se procedió al tapiado de la mayoría de las ventanillas, y se lo dotó de una gran plataforma o sobretecho también de madera en la que se montó una estructura móvil, que permitía a los operarios los trabajos de reparación sobre postes y línea aérea de contacto o catenaria. a toda la estructura citada podía accederse desde el interior del coche por medio de una abertura practicada en el techo metálico. Se anuló además por completo el salón de pasajeros, retirándose los asientos e instalándose un pequeño taller con banco de trabajo y algunas máquinas herramientas para facilitar las tareas de reparaciones. Este se encuentra hoy en custodia del Ferroclub Argentino en su Centro de presevación Lynch constituyendo el único ejemplar preservado.

Apasionado por la historia del transporte sobre rieles y su divulgación, participó en diversas iniciativas editoriales especializadas durante las últimas tres décadas. Es miembro de la Asociación Amigos del Tranvía.



























